UN
AÑO NUEVO MUY ESPERADO
Era una
mañana común y corriente, pero especial y emocionante, en eso
tocaron la campana de la escuela, ya eran las vacaciones de navidad,
todos salíamos de nuestros salones felices y contentos un mes sin
escuela y sin levantarse temprano. Tome mi bici y maneje hacia mi
casa, en el camino me percaté de que las calles se empezaban a
llenar de adorno navideños, la mejor época del año estaba por
empezar, llegue a mi casa, desde la cocina me llegaba un olor muy
delicioso, mi madre preparaba un rico panque.
Cuando
ella preparaba panque era porque había una buena noticia, que me
tendría que decir, no podía disimular pero me tenía que esperar
hasta que ella me diera la buena noticia, entre a la cocina algo
nerviosa y muriéndome de los nervios por saber que pasaba, me habrá
comprado algo, ese celular que desde cuando quería, pero ella decía
que no porque estaban de moda tenía que tener uno y que solo tenía
11 años, pero todas mis amigas cargaban uno, para tantos
pensamientos ya había entrado a la cocina y mi mamá ahí estaba
para abrazarme y darme el beso rutinario de las buenas tardes, la
pregunta de siempre como te fue en la escuela? , y por esta vez que
tal tu inicio de vacaciones.
Y yo
muriéndome de los nervios por saber que era lo que me tenía que
decir, cuando estaba nerviosa me empezaba dar comezón y mi mamá lo
sabía, en eso me dijo:
- Que te
pasa, no sabía que decirle, así que lo primero que se me ocurrió
fue.
- por
las vacaciones ya podre jugar, salir con mis amigas al cine y ver la
tele.
En eso
ella dijo – hablando de vacaciones, te tengo una noticia, de
repente una sonrisa surgió de mi cara, ella continuo, te acuerdas de
tus tíos que viven en Nueva York, desde cuando están insistiendo
que nos demos un tiempo para que vayamos y he decidió que sería
bueno ir para año nuevo - ¿Qué te parece? – Genial, por fin
podré ver la esfera de luz que cada año veo en tele, este año lo
veré en vivo obviamente vamos a ir a Times Square. - ya veremos, es
cuestión de que me alcance los ahorros, pero tengo todos las
intenciones de llevarte solo que no te emociones. –ok, este será
el mejor año nuevo de la vida.
Las
semanas pasaron ya casi faltaban días para el viaje saldríamos el
29 de diciembre, estaban preparando mis cosas, y checando la lista
que mi mamá me había hecho para que nada se me olvidara, y la
emoción era enorme, mis cantantes favoritos estarían en vivo, en la
tele se veía tan emocionante como la gente gritaba, las luces, la
música, la cuenta regresiva y la esfera subiendo, ya no podía más,
volví a checar la lista, ya estaba la ropa, los zapatos, las
revistas para el camino, solo faltaba el pasaporte y la visa, lo más
importante, estaba preocupadísima, ya solo faltaban dos días y
tenía que encontrarlo, cuando mi mamá llego le comente el problema,
le dije que era lo único que faltaba y que si ella lo tenía, me
dijo que no, en ese momento la preocupación aumento mi sueño de
tener las mejores vacaciones estaban a punto de perderse.
Esa
noche me fui a dormir con la preocupación y con la esperanza de que
en la mañana los encontrara, mi mamá había pasado buscando en la
noche el pasaporte y la visa en la casa y en las maletas, pero no
aparecía y los nervios comenzaban aumentar, no sabíamos que íbamos
hacer, sin ellos no podíamos hacer nada, y no podíamos conseguir
otros, para eso llevaba un largo tiempo, me senté a llorar, pues sin
ellos no podemos ir, y también a darme la idea de que no se iba a
poder.
Acabo el
día, las maletas estaban listas, todo preparado, pero lo más
importante aún no estaba, mi mamá no sabía que hacer ya le había
marcado a mis tíos para avisarles que había surgido un contratiempo
y que no íbamos a poder ir, ya ni modos me dijo, nos tenemos que
quedar y pasar año nuevo aquí.
En eso
en el caminar al cuarto casi llorando, quería papel para poder
secarme las lágrimas, entre al baño y se había acabado, fui al
cuarto de limpieza donde guardamos las escobas, trapeadores y el
papel, en eso encima de una caja estaba el pasaporte y la visa, mi
mamá los había dejado cuando fue por una caja para guardar la cosas
que le llevamos a mis tíos de nuestro lindo Oaxaca.
Corrí
emocionada - Mamá, Mamá, Mamá, mira lo que encontré, si iremos,
mi mamá al igual que yo estaba emocionadísima pues ahora si ya nada
se podría interferir en que fuéramos a Nueva York, mi mamá les
volvió hablar a mis tíos y les dijo que si iríamos.
Y por
fin el gran día había llegado nuestro vuelo seria largo pues
haríamos estaciones llegaríamos a México, y de ahí a Nueva York,
hicimos la rutinas necesarias, registramos nuestro equipaje,
revisaron lo que llevamos, después se escucho una voz que avisaba
nuestro viaje, abordamos, nos colocamos, y al elevarse sentimos esa
sensación tan rara e inexplicable que sucede en el estómago, fue
una hora muy corta, ya estábamos en México caminos a la sala para
tomar nuestro siguiente vuelo, hicimos fila pues tendría que checar
nuestros pasaportes y nuestras cosas, nuestro equipaje seria cambiado
por el personal encargado así que no había mucho problema, casi en
mano no llevábamos mucho.
Ya en el
avión esperábamos el despeje, paso el tiempo y me dormí en el
camino mientras mi mamá leía un rato, cuando se oyó que el piloto
avisaba que estábamos a punto de llegar, me empecé a emocionar
demasiado ya faltaba casi nada para estar allá.
Bajamos
del avión, entramos a la bandeja para tomar nuestro equipaje, pero
veíamos que todas las personas que venían con nosotras tomaban su
equipaje y el de nosotros no se veía por ningún lado, nos empezamos
a preocupar paso media hora y nada, decidimos preguntar en eso vimos
como los encargados se quedaban viendo, y eso no nos dio mucha
confianza a mi mamá y a mí, ellos nos no entendían nada pues no
hablaban español hasta que llamaron a otro encargado y le dijeron
algo – De ellas es el equipaje. En eso el encargado que había
venido nos dirigió la palabra el sí hablaba español – Perdón
hubo una ligera equivocación su equipaje ahorita va rumbo a China. –
Chinaaaaaa? pero ¿Por qué? –hubo en error en los datos, pero no
se preocupe ya avisaron para que lo pongan en un vuelo lo más antes
posible y para el 31 ya está por aquí. - ¿Treinta y uno? –
Mucho tiempo - Señora, China se dice fácil, pero está lejos
tenemos que cruzar el atlántico por su equipaje, además es año
nuevo y los vuelos están muy saturados. Mi mamá que ya estaba algo
enojada, les contesto algo fuerte – ¿Acaso yo tengo la culpa de
esta situación? -No claro que no señora, pero no hay otra opción
tienen que esperar. Para ese lapso de tiempo mis tíos ya habían
llegado por nosotras, les comentamos el problema que teníamos y que
pues estábamos paradas sin ropa, y sus recuerdos Oaxaqueños,
andaban viajando por China, mis tíos muy amables nos llevaron a
comparar algo de ropa para pasar estos días en los que nuestras
maletas llegaban, pero los problemas aumentaban una parte del dinero
que traíamos lo traía mi mamá en su bolsa, la otra parte en la
maleta teníamos que ser cuidadosas no podíamos comprar demasiado
para no quedarnos sin dinero, hasta que llegara las maletas, fuimos a
tiendas, cambiamos pesos por algunos dólares, mis primos me llevaron
a caminar cerca de Times Square para que viera como iban preparando
la esfera, me moría de la emoción, ya solo faltaba un día, mi
sueño se comenzaba a realizar.
Al otro
día, me desperté emocionada era el día, a unas cuantas horas de
que se hiciera realidad mi sueño, le hablaron a mi mamá del
aeropuerto para avisarle que a partir de las 11 ya podía recoger el
equipaje nos alistamos y salimos rumbo al aeropuerto, las calles, los
edificios, los transportes todos adornados de luces, letreros de
feliz año nuevo, todo era genial, ya al llegar al aeropuerto nos
hicieron esperar unos cuantos minutos, después hicieron que mi mamá
firmaran unos papeles y checara si todo venia completo, si los chinos
no se habrían quedado con nada, tomamos nuestras maletas, salimos a
tomar un taxi para poder irnos con tanta cosa que llevábamos, era
año nuevo mucha gente llegaba para ver a su familia, y muchas
salían para ir a verlas, los taxis pasaban y ninguno nos subía,
estuvimos como tres horas esperando hasta que por fin, cada cosa que
nos había pasado desde que llegamos a Nueva York, pero ya casi eran
las 6, llegamos comimos rápido, yo no podía hacer otra cosa que
fantasear acerca de lo que pasaría en la noche.
Tomamos
el transporte, pero ya era algo tarde, mis primos decían que de
seguro Times Square ya estaría muy lleno y que sería difícil
entrar y tenían razón ya estaba demasiado lleno, las calles estaban
repletas de gente, y era muy difícil, entrar por suerte alguien que
venía en el transporte con nosotros, escucho que mi gran sueño era
estar cerca y poder ver la esfera subir, para mi suerte que por fin
se había puesto de mi lado, él era jefe de policía y le tocaba
cuidar la parte del frente de Times Square, él fue tan amable que
nos ayudo a pasar hasta el frente, cada vez me emocionaba más,
empezaba a gritar sin razón y mi ritmo cardiaco aumentaba.
Ahí
estaba yo con mi mamá, mi familia, toda esa gente reunida para
festejar un año nuevo, y esa esfera que en pocos minutos comenzaría
a subir, los minutos se hicieron eternos pasaron muchos cantantes
importantes como Bruno Mars, Marron 5 mis favoritos, hasta que por
fin 11:50 un minuto, cuando de repente se apaga todo, la gente
empieza a gritar espantada, algunos decían que era parte del show
otros morían de miedo, la fuente de luz que daba energía estaba
fallando o no, acaso yo le traje la mala suerte a Nueva York quería
llorar, cuando eran 11.59 todo se volvió a encender como un milagro,
un minuto solo uno, fue el minuto más largo, cuando de repente
empiezo a ver los números en la pantalla, la gente gritando y la
esfera subiendo, - 9,8,7,6,5,4,3,2,1 ¡FELIZ AÑO NUEVO! Mi mamá y
yo nos abrazamos que emoción mi sueño hecho realidad pasar una
noche en Times Square, y ese año nuevo se convirtió en el mejor año
nuevo de la vida, más tarde para no perder la tradición fuimos a un
restaurante a llevar a cabo la cena de año nuevo.
Fin.
Autor:
Martha Ivonne López García.
Editora:
Chávez Mateo Jazmín Susana