miércoles, 13 de noviembre de 2013

Súper poderes no controlados



Súper poderes no controlados 

Jessica Cecilia Branco Méndez 

Uno de esos días comunes en la escuela, yo estaba a punto de entrar a clases de “cómo manejar tus poderes 1”, todos éramos superhéroes así que  necesitábamos aprender a usas nuestros poderes bien. Gracias a mi poder de súper oído, que sinceramente no era tan increíble como otros poderes, yo disfrutaba escuchando las conversaciones de otras personas a distancia.
Ese día vi a Paco, que estaba hablando con una amiga suya, como eran amigos de mucho tiempo estaban abrazados, según lo que pude escuchar él le decía a ella que le pediría a Mayte que saliera con él, eso no me sorprendió, todos sabíamos que a Paco le gustaba Mayte; de pronto llego Mayte, a quien también le gustaba Paco pero no lo quería aceptar. 
Ella al ver a Paco abrazando a otra se puso muy celosa pero intento disimularlo;  aunque cuando se enojaba perdía el control de sus poderes, así que cuando vi sus cosas flotando y ella asesinando con la mirada a Paco y su amiga era un poco obvio que estaba enojada. 
La amiga de Paco le pidió a Mayte que le prestara una pluma, ella se la dio e intento controlar los celos y el enojo. Paco seguía hablando con su amiga de cómo le pediría una cita a Mayte y con la emoción su amiga derritió el lapicero. 
Mayte se puso furiosa, y le quito de forma no muy amable lo poco que quedaba del lapicero, Paco se quedó atónito ante la escena, yo en cambio moría de risa. La amiga de Paco lo abrazo porque se sentía mal por lo que le había hecho, así que él ya no  pudo ir con Mayte.

Editora Martha Ivonne López García 

Día Fatal


Día Fatal   

Jazmín Susana Chávez Mateo 

Un gran día asoleado, amigos, familia, y una gran corrida de motos. Espectacular inicio, todos felices porque es el mejor evento del año que organizan las familias de la escuela, era un día perfecto ya nada hacía falta, todo iba a comenzar.
Ya falta poco para la gran entrada de Luis Alfonso, el mejor motociclista de la ciudad, todos los niños querían ser como él,  como no si él era guapo, alto, fuerte, popular, era el hombre perfecto. Todas las niñas morían por estar con él, pero él era un tanto egoísta, egocéntrico, y se creía la gran cosa uno de sus peores defectos era que discriminaba a todos.
Pero ese día un 18 de septiembre paso algo totalmente espantoso… iba el, en su moto tan guapo como siempre esquivando todo obstáculo que ahí se le ponía, era el mejor hasta ese momento, pero algo ocurrió. En una curva trato de dar vuelta para salir hacia la meta y la moto empezó hacer un ruido demasiado extraño, se sobrecalentó mucho  y empezó a dar vueltas y vueltas y vueltas, todos ahí pensaron que era uno de sus trucos pero todo se salió de control cuando comenzó a gritar como una chiquilla cuando la asustan  no podía parar estaba aterrorizado ya no podía más.
La gente que ahí se encontraba no podía hacer nada al igual que el motociclista,  estaban demasiado asustados. Poco a poco bajaba la velocidad y así podía parar cuando la moto por fin paro cayó y se fracturo uno de sus brazos y la pierna. 
Aquella tarde jamás se olvidara, fue un día terrible aunque ha pasado ya mucho tiempo.

Editora  Martha Ivonne López García 


Agentes secretos


Agentes secretos

Michelle Estefanía Santiago Mesinas 

Era un día como hoy, durante el verano del año pasado, mis amigos habían regresado de las aventuras que a cada uno nos asignaron en la agencia de Agentes Secretos y Miembros Maravilloso SA de CV. Y como cada año mi madre nos esperaba entusiasmada en la guarida. 
Al vernos entrar mi madre ya había dejado en cada una de las camas la sección del cine, como cuando éramos  niños nos encantaban las películas de acción y de súper héroes, nunca nos imaginábamos que de grandes podríamos ser algo muy similar y extraordinario. 
Al ver toda la cartelera vimos cómo  entre líneas estaba nuestra película ¨Agentes Secretos¨ inmediatamente compramos los boletos para la función de las 7:00 pm. Al llegar al cine todos íbamos con unas ganas insoportables de ya entrar a ver la película y nadie se percató de la estructura y la belleza del lugar, solo veía que el suelo era como de vidrio, nadie se preguntaba nada pues eso era lo que menos nos importaba.
 Al fin entramos a la función y ahí estábamos, si ahí en la pantalla gigantesca del cine, los cuatro mostrando nuestras habilidades y poderes. Y así entre risas y lloriqueos de felicidad terminó la película. 
Nos pasaron al frente a  los cuatro agentes secretos o buenos ya no secretos si no famosos y nos brindaron un fuerte aplauso, la gente se ponía loca al vernos, se tomaban fotos y nos  sentíamos en un paparazzi. Al no poder más con la gente a nuestro alrededor decidimos salir corriendo de la sala, tiramos palomitas, nachos incluso vaciamos nuestros refrescos a los de seguridad ya todos sabían nuestras identidades.
 En un solo abrir y cerrar de ojos, bajamos las escaleras sin ninguna complicación y justo al llegar a una fuente que yo creía que era de cristal pise y ¡¡ oohhhhhhhhhh sorpresa!! 
No era de cristal, mi pie rápidamente se hundió llenando de agua mi bota y  quedando como el motivo de la risa de todos mis amigos, al igual que yo reían a grandes carcajadas por tan inigualable sorpresa, pero mi risa fue la primera en desaparecer pues no era nada agradable caminar con un zapato mojado y con un zapato seco. 
Editora Martha Ivonne López García 

Una historia de amor



Una historia de amor

 Martha Ivonne López García 

Hace 2 años  en un agosto donde el día lucia hermoso con un radiante sol, iba de vacaciones al istmo, un lugar hermoso donde las fiestas y las personas  son  muy amigables, se respira un aroma de alegría, acaba de cumplir 13 años creo que  ya me estaba convirtiendo en toda una adolescente.
 Esta ves que iba al istmo había en mí una emoción muy grande, me sentía muy entusiasmada era algo raro las veces anteriores no iba con tanta emoción , esta vez  tenía un motivo muy hermoso en mi interior por el cual me daban tantas ganas de ir, ese motivo era un chavo que me gustaba desde hace tiempo su cabello era un negro como de un hermoso anochecer, su cara, su porte y su hermosa vos grave todo un príncipe, el me gustaba desde hace tiempo y esta vez  algo me decía que iba a hablar con él y nada me iba a dar más gusto que eso. 
Era un 7 de agosto cuando salí con mi primos a caminar a una linda plaza, donde había un kiosco todo iluminado con esas series de navidad, plantas a su alrededor como enredaderas , hacían que el kiosco fuera el lugar más romántico del mundo, y de repente todo cambio a lo lejos lo vi venir como todo un ángel con un resplandor a su alrededor, cuando me di cuenta se dirigía hacia mí en ese momento sentí  una explosión de mariposas en el estómago, me olvide de todo lo que había en mi alrededor , solo éramos él y yo, cuando por fin llego junto a mí.
 Me dijo – Hola.
 Ese hola fue el más bonito que me habían dicho en toda mi vida pues venia directamente de él. Me platico que tocaba el saxofón inmediatamente fue a su casa a traerlo ahí sentados en el kiosco toco una melodía todos los grandes  músicos de grandes sinfonías se quedaban cortos con lo hermoso que tocaba el. Pero era muy raro tocaba muy bien, unos segundos después  me confeso que tenía dos vidas en una era un chico común y corriente, pero en otro era unos de los mejores músicos que tocan en vivo en España, pero que no le dijera a nadie ya que no querían que supiera su secreto quería tener a la vez una vida de famoso pero también la vida de un adolescente.
Paso el tiempo me invitaba a sus conciertos viajábamos mucho con el tiempo hicimos un dueto yo también empecé a tocar con el éramos famosos pero también salíamos juntos como adolescentes normales, pasaron meses y lo que había esperado por fin llego me pidió que fuéramos novios fue el día más maravilloso de mi vida y desde ese día estamos juntos y lo estaremos por siempre.

Editor Martha Ivonne López García 


Un gran fin de semana



Un gran fin de semana 

Amayrani Asunción  Reyes Cruz 

Era un fin de semana soleado, parecía que sería un buen día. Pero estaba un poco preocupada,  ya que hay un chavo que me gusta desde hace tiempo, pero me da miedo decirle lo que siento por él ya que no quiero perderlo como amigo, pero enserio me gusta y estoy enamorada de él. 
Ese día no me había respondido mi mensaje y por mi mente pasaban muchas cosas, de porque no me contestaba. Después de sufrir un rato por todo lo que mi mente pasaba al fin llegó un mensaje. Era de él,   Y  esto decía: 
  • Hola  ¿Cómo estás? Perdóname por no contestarte antes, lo que pasa es que vine a Oaxaca, y bueno me preguntaba si podría verte. ¿Qué dices? 
Me moría de ganas por verlo, pero a la vez tenía mucha tarea de historia y matemáticas por hacer, así que se me ocurrió una idea. Y le dije:
  • ¿Qué te parece si vienes a mi casa? 
El sin ningún problema aceptó y me contestó:
  • Claro, en una hora estoy allá.
Pasaba el tiempo y estaba tan nerviosa que se me olvidaba todo. ¡Por fin lo iba a ver! 
n eso sonó el timbre y era él. Tenía una expresión en su cara de alegría aunque no más que la mía. Empezamos una pequeña charla, diciendo:
  • Carlos, que gusto verte te he extrañado tanto.
  • El gusto es mío ¿Cómo has estado?
  • Bien Gracias.
Después de una larga platica me ayudó a hacer mis tareas y nos reímos un poco sobre unos círculos de matemáticas que me habían salido mal. Le invité arroz con leche  y me preguntó que si quería ir al cine con él, yo encantada acepté y aunque ya había visto dos veces la misma película de Percy Jackson, ir con él fue mucho mejor.

Editor Martha Ivonne López García 


Escuela de súper poderes


Escuela de súper poderes 

Eliut Ramírez   

Cuando yo estudiaba  1º de secundaria vivía en  el planeta  Nock –Nock  y  la  escuela  era una  para chicos  súper poderosos, mis compañeros  tenían súper poderes mi  grupo era un súper grupo y  éramos  traviesos  una  vez  estábamos   aburridos  ya que  no  podíamos jugar,  así que  uno de mis  compañeros congelo a  otro  y lo  llevamos volando al  galactic  Park un  parque  cerca de Nock  Nock estaba  a  más de  mil  millones  de años  luz. 
En  otra  ocasión  otro  de  mis  compañeros voló  a la  torre  más  alta  del  planeta y  colgó  la ropa de una de mis  compañeras  desde  todo  el planeta se podía  ver,  hasta  un  maestro  de  la  escuela lo  vio  nos  dijo que por favor ya no lo volviéramos hacer la próxima ves tendríamos un castigo muy feo.
Una  vez  tuvimos  como  una  glaciación,  porque  quisimos  hacer  que  nevara  y  a nuestro  compañero  con  súper  poder de hielo   lanzo  una  fuerte  cantidad  de hielo fue  tanta  que  todo el  planeta  se  cubrió  de  nieve  y  nevó  por  casi  2 años así  nuestros maestro nos  obligaron  a limpiar  todo  y    tuvimos que   limpiar la escuela  y  el  planeta.

Editora Martha Ivonne López García 


Los gusanitos



 Los gusanitos

Osiris Abril Hernández Espinoza 

 Me encontraba en el Istmo, en mis últimas vacaciones de verano, unas vacaciones inolvidables. Mi familia y yo fuimos a  un  deportivo, donde  había una enorme alberca, con un restaurante  alado y muchos jueguitos, como resbaladillas, columpios y un gusanito que llamó mucho mi atención. 
Pero como algo que me caracteriza es mi actitud inquieta, me aparte de todos, me subí a ese gusanito de aros que  tanto me inquietaba, por debajo de un aro vi  a un gusanito de verdad que me decía ¡ven Karen, ven!.
Metí mi cabeza entre los aros y me dijo ¡ayúdame por favor, necesito que metas tu cabeza en cada uno de los aros! ¿Me ayudarás? como  vi tan desesperado al gusanito lo hice, pero en el momento de meter mi cabeza en el último aro, noté que ya se había atorado y no había manera de sacarla.
Hasta que mi mamá llegó y me ayudó a sacarla, yo lloré incontrolablemente, volteé  a ver al gusanito y se estaba riendo, no sé si era de mí, pero la verdad no entendí ¿por qué me pidió que hiciera algo así? 

Editor Martha Ivonne López García 

Una extraña sensación



Una extraña  sensació

Karen Martínez Hernández 

Empezaba un nuevo día, era jueves, no un jueves  como los otros, estaba nublado, sentía algo extraño en el ambiente, no le di tanta importancia  tal vez porque estaba adormilada.
Mi nombre es Abril Hernández, iba en tercero de secundaria, el día de clases comenzó como los otros, pero aún tenía esa extraña sensación de cuando me desperté, seguí ignorando mis intuiciones el día seguía transcurriendo.
En el segundo módulo que era  clase de Historia, algo nos sacó a todos de la rutina, hizo que saliéramos de la monotonía y de nuestra adormilada mente, lo que ocasionó que nuestros sentidos estuvieran alertas a la defensiva:
Una compañera de nombre Sofía, se había percatado de un movimiento en la tierra, al igual que yo, era… Un temblor…
Sofía comenzó a gritar: -¡Está temblando!- nadie le creyó, pues ella siempre había tenido la fama de ser una niña muy escandalosa, y maestro solo le contestó:
-Guarda silencio Sofía y ¡siéntate!- ya que Sofía se había parado.
De un momento a otro el temblor aumentó su intensidad, así que el profesor lo empezó a percibir, fue tal intensidad del sismo que el profesor te aterrorizo mucho y salió corriendo, gritando: 
-¡Salven sus vidas!- con tal rapidez que dejo a los alumnos detrás de él.
Mis sentidos habían percibido que ese día no sería normal.


Editora Martha Ivonne López García