Una
extraña sensación
Karen Martínez Hernández
Empezaba un nuevo día, era jueves, no un jueves como los otros, estaba nublado, sentía algo extraño en el ambiente, no le di tanta importancia tal vez porque estaba adormilada.
Mi nombre es Abril Hernández, iba en tercero de secundaria, el día de clases comenzó como los otros, pero aún tenía esa extraña sensación de cuando me desperté, seguí ignorando mis intuiciones el día seguía transcurriendo.
En el segundo módulo que era clase de Historia, algo nos sacó a todos de la rutina, hizo que saliéramos de la monotonía y de nuestra adormilada mente, lo que ocasionó que nuestros sentidos estuvieran alertas a la defensiva:
Una compañera de nombre Sofía, se había percatado de un movimiento en la tierra, al igual que yo, era… Un temblor…
Sofía comenzó a gritar: -¡Está temblando!- nadie le creyó, pues ella siempre había tenido la fama de ser una niña muy escandalosa, y maestro solo le contestó:
-Guarda silencio Sofía y ¡siéntate!- ya que Sofía se había parado.
De un momento a otro el temblor aumentó su intensidad, así que el profesor lo empezó a percibir, fue tal intensidad del sismo que el profesor te aterrorizo mucho y salió corriendo, gritando:
-¡Salven sus vidas!- con tal rapidez que dejo a los alumnos detrás de él.
Mis sentidos habían percibido que ese día no sería normal.
Editora Martha Ivonne López García
No hay comentarios:
Publicar un comentario