sábado, 16 de noviembre de 2013

Flopy el conejo...

Las hormigas y el queso


Las  hormigas  y  el  queso
Eliut Ramírez  
Un  día  en  un  bosque,  estaba la hormiguita  tratando  de traer un pedazo de llevar un pedazo de  queso, que se  había encontrado en  un  día de  campo a su  hormiguero, pero  se le  hacía  muy pesado ,trataba y trataba  pero no  conseguía moverlo. Cansada la  pobre  hormiguita  se  puso a  llorar. Entonces  pasó  otra  hormiga y  le  preguntó  a la  hormiguita  -  ¿qué tienes?  La hormiguita triste respondió – es que  no puedo  llevar  este pedazo  de  queso   a  mi  hormiguero,  la hormiga  le  dice- yo  te  ayudo  hormiguita-. Entonces las  dos se pusieron a cargar  el  queso. La hormiguita  se puso  muy  feliz  al  ver  que  lo estaban moviendo, hasta  que  llegaron  al  hormiguero está le  agradeció  a la  hormiga  por  ayudarla Y  desde entonces  se hicieron  muy  buenos  amigos. 

EDITORA AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.

El pollito inteligente y el buldog abusivo

El pollito inteligente y el buldog abusivo
Martha Ivonne López García
Como todos los días los animalitos iban a la escuela, el pollito se despedía de su mamá  gallina y salía con una mochila que pesaba más que él,  era muy estudioso y responsable participaba mucho en la escuela, pero tenía un problema era muy bajo de estatura, y sus compañeros muy altos. Al llegar al salón el profesor búho los esperaba  como siempre, sentado en su escritorio.
Tocaron el timbre y todos los animales ya estaban en su lugar pero faltaba alguien, ese era el buldog el que tenía cara de pocos amigos. Como siempre llegaba tarde a clase y abusaba del pobre pollito que era débil, le decía que tenía que hacer sus tareas, en los recreos lo molestaba para que así el pollito tuviera miedo y siguieran haciendo sus tareas y cómo iba muy bien en la escuela hacia muy bien las tareas del buldog.

 Por lo tanto el profesor creía que el pollito y el buldog eran los más inteligentes del salón y  les dejo hacer un trabajo en equipo, obviamente el pollito hizo todo el trabajo, al otro día  el profesor pidió el trabajo, el buldog con una cara de alagado cosa que no se le daba a menudo entregó el trabajo,  pero el profesor pidió que  explicara ante la clase el trabajo, en ese momento el buldog no sabía que hacer pues él no había hecho el trabajo, el profesor  le pedía una explicación, pero el loro que era muy chismoso ya se había dado cuenta que el pollito le hacia la tarea y entonces se paró y le conto al profesor búho , el profesor búho castigo al  buldog dejándole mucha tarea  y al pollito no le dejó tarea en toda una semana.
Cumple con tus obligaciones, no dejes que otros  las realicen por ti,  porque más tarde no sabrás como realizarlas.

EDITORA AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.

EL CONEJO FLOPY

EL CONEJO FLOPY
Jazmín Susana Chávez Mateo

En un hermoso día de verano estaba Flopy un bonito y amigable conejo quien se encontraba con su amiga tutsi una hermosa y sabia  colibrí azul y su amiga Snuggy, una envidiosa y traviesa hormiga, ese día ellos jugaban en el parque junto a la casa de Flopy, invitaron a sus demás amiguitos y pasaron una tarde muy bonita, después de tantos juegos estaban totalmente cansados, la señora Lissa les invito una rica merienda en su casa, Flopy los invito a pasar a la sala y mientras esperaban la merienda veían entretenidamente una película.
Lista la merienda pasaron al comedor y comían mientras platicaban y contaban sus momentos más graciosos, ya eran las 8:00 de la noche y todos tenían que irse a su casa. Tutsi y Snuggy se despidieron de Flopy y su mamá, después de eso se despidieron ellos y tomaron rumbos distintos en camino a casa Snuggy se encontró con el señor Polo una serpiente mala y envidiosa que solo le gustaba molestar a la gente y hacer que la amistades no duraran mucho.
-Hola Snuggy, ¿Qué te trae por este camino y tan noche?
-Buenas noches señor Polo –respondió la hormiga - Es el camino que debo tomar a casa y acabo de salir de jugar de la casa de Flopy.
-Ha ¿La conejita traviesa que su mama tiene una dulcería cierto?
-Así es ella es mi amiga.
- Ha pues que bien Snuggy me da gusto por ti, ¿Y no se te antojan todos los dulces que ahí tiene el? ¿No te da envidia que él pueda comer cosas deliciosas cuando quiera y tú no?
-Mmm, la verdad si señor polo, quisiera tener todos los dulces que él tiene y comerlos cuando yo quiera además la señora Lissa cocina delicioso.
- Si ya lo he de imaginar Snuggy ¿Quieres que te ayude a hurtar todos los dulces que se te antojen?, con la simple condición de que quiero la mitad de lo que vallamos a obtener.
-Si señor polo estoy dispuesta a hurtar los dulces.
Esa noche Snuggy volvió a casa y se durmió pensando en cómo podía hurtar todos los dulces, a la mañana siguiente se fue demasiado temprano a casa de Flopy a seguir jugando mientras seguía con la idea de hurtar sus dulces, llegó a casa de Flopy y este lo recibió con una gran sonrisa y brincando de la alegría porque  su amigo Snuggy había llegado, se pusieron a jugar y mientras esperaban A Tutsi para que el juego fuera más divertido, Tutsi llegó y se pusieron a platicar y a Snuggy se le ocurrió una brillante idea.
Amigos se me ha ocurrido que podríamos hacer una increíble pijamada mañana en la noche, ¿Qué les parece?
-Increíble dijo Flopy- si quieren la podemos hacer en mi casa.
-¿Si esta increíble que fuera aquí en tu casa que te parece Snuggy?, dijo tutsi.
-Sí, me parece fantástico que sea en tu casa Flopy.
Y a si fueron pasando los días, hasta el día de su pijamada, llego el gran día y Tutsi y Snuggy  se divertían mucho junto con Flopy, la pijamada llegaba a su fin y se fueron a dormir mientras ellos se quedaban dormidos, Snuggy aprovechó el momento para poder robar kilos y kilos de dulces el señor Polo lo ayudaba y los dulces los llevo a su casa para ahí poder repartirlos y comerlos.
Lo que Snuggy no sabía era que tutsi lo había visto, tutsi estaba muy desconcertada y muy triste porque ella jamás pensó que Snuggy le podía hacer eso a su amiga, ella no sabía que hacer no sabía si decirle a Flopy o no a sí que recurrió a su tío el señor Squipi una garza muy bonita, bondadoso y con una paz increíble además de que era muy sabio este le dijo.
-Tutsi tienes que pensar en tu amiga Flopy piensa en lo que ella sentiría si se llegar a enterar de lo ocurrido y que sepa también que tú lo sabes por qué eso te hace una cómplice y valora también la confianza y amistad que te da Flopy.
-Gracias tío, muchas gracias ahora sé lo que tengo que hacer.
Esa misma tarde tutsi fue hablar con Flopy y le dijo todo lo que ella había visto y le dijo que ella se lo decía porque no quería perder su amistad.
Flopy lo tomo muy bien y comprendió lo que tutsi le decía, así que al otro día, Flopy se levantó muy temprano y fue hablar con Snuggy y se encontró con la gran sorpresa  de que Snuggy estaba muy enferma por haber comido tanto dulce, y le dijo que lo que había hecho estaba muy mal y que ya no quería que fueran amigas porque ella había perdido toda la confianza en su amiga.

EDITORA AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.

El Koala

EL KOALA
Osiris Abril Hernández Espinoza

  Se encontraba un koala abrazado de un eucalipto, durmiendo y comiendo. Él al igual que la ardilla, su vecina, 
despertó con una pereza muy grande, tanta como para no asistir a su trabajo.
A su mente vino una maravillosa idea- ¡Diré que estoy resfriado y no iré!-
Le dijo a su vecina que llevara este mensaje a su jefe, pues ella si iría a pesar de su pereza.
La ardilla siguió con su labor durante todo el día mientras al Koala dormía y comía plácidamente en su eucalipto.
A medio día, el koala comenzó a estornudar y a sentir mucho frio, se enfermó.
Al día siguiente no asistió de nuevo al trabajo, pero esta vez por que en verdad estaba enfermo. Se recuperó una semana después, pero ya era tarde, el Koala estaba despedido.


EDITORA AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.