Martha
Ivonne López García
Como todos los días los animalitos iban a la
escuela, el pollito se despedía de su mamá
gallina y salía con una mochila que pesaba más que él, era muy estudioso y responsable participaba
mucho en la escuela, pero tenía un problema era muy bajo de estatura, y sus
compañeros muy altos. Al llegar al salón el profesor búho los esperaba como siempre, sentado en su escritorio.
Tocaron el timbre y todos los animales ya estaban en su lugar pero
faltaba alguien, ese era el buldog el que tenía cara de pocos amigos. Como
siempre llegaba tarde a clase y abusaba del pobre pollito que era débil, le
decía que tenía que hacer sus tareas, en los recreos lo molestaba para que así
el pollito tuviera miedo y siguieran haciendo sus tareas y cómo iba muy bien en
la escuela hacia muy bien las tareas del buldog.
Por lo tanto el profesor
creía que el pollito y el buldog eran los más inteligentes del salón y les dejo hacer un trabajo en equipo,
obviamente el pollito hizo todo el trabajo, al otro día el profesor pidió el trabajo, el buldog con
una cara de alagado cosa que no se le daba a menudo entregó el trabajo, pero el profesor pidió que explicara ante la clase el trabajo, en ese
momento el buldog no sabía que hacer pues él no había hecho el trabajo, el
profesor le pedía una explicación, pero
el loro que era muy chismoso ya se había dado cuenta que el pollito le hacia la
tarea y entonces se paró y le conto al profesor búho , el profesor búho castigo
al buldog dejándole mucha tarea y al pollito no le dejó tarea en toda una
semana.
Cumple con tus obligaciones, no dejes que
otros las realicen por ti, porque más tarde no sabrás como realizarlas.
EDITORA
AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.
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