Un sentimiento especial
Y cuando
abrí mis ojos pude entender que estaba llena de amor y que no valía
la pena sufrir por ello. Llevábamos mucho tiempo hablando o bueno
eso era lo que sentía, al momento de conocerlo me di cuenta que era
diferente a sus amigos, era más callado, sonriente, en otras
palabras más civilizado, tengo que admitir que me llamo mucho la
atención, no le tome mucha importancia pues tan solo un par de veces
nuestros ojos se encontraron en aquella tarde y quizá entre los
ojos iba uno que otro pensamiento.
A
compañía de mis amigos yo me veía como una niña, bueno tengo que
admitir que aún lo soy, el próximo mes cumpliré los 16 y quizá mi
estatura de 1.54 aumente, gane algunos kilitos y mi cabello crezca ya
que ni es largo ni corto y no me gusta, hubiera preferido ser de
cabello claro pero Dios no lo quiso así y salí güerita como mi
papa y de cabello negro como mi madre, eso sí tengo que reconocer
que mis ojos y mis labios son lo que más amo de mi persona. En
comparación conmigo ellos ya pasaron los 17. Siendo sincera conmigo
sé que aun juego con muñecas, aun creo en los reyes, cada año me
traen un bebe, me gusta cantar cuando tomo una ducha y tengo tres
perros y un gato, creo que no soy muy normal pero he aprendido a ser
feliz. Mi papá era un hombre de lo más amoroso y preparado, siempre
lo encontrabas estudiando algo diferente, hace dos años el murió,
antes de que el partiera me dijo que yo era una princesa y que tenía
el poder de cambiar todo lo que yo quisiera con tan solo pedirlo y al
principio le creí pero con el paso del tiempo me he dado cuenta que
se puede cambiar pero con un gran esfuerzo y dedicación. La primera
vez que trate de cambiar lo que vivía no pude, lo único que añoraba
era que el regresara conmigo, me abrazara y que me dijera que todo
estaría bien, el nunca regreso y lo único que cambio fue mi forma
de pensar y de ver la vida porque ya no era un simple cuento de
hadas.
Al año
que se fue papá, mi mama decidió casarse, no sé si fue para bien o
para mal pero después de esa gran depresión no pude oponerme pues
bien sabía que Felipe le había regresado su felicidad y que había
podido superar la etapa de crisis que pasábamos juntas. Han sido las
peores noches que hemos vivido, no sabía qué hacer, no queríamos
comer pero gracias a Felipe mi mama la libro.
La
primera vez que me enamore ni siquiera había cumplido los 14 años y
la verdad fue una experiencia muy agradable y chistosa. Yo sentía
que había magia en mi casa, al escuchar el sonido de la voz de mi
madre las flores empezaban a dejarnos deleitar con sus agradables y
únicos aromas sabor a miel, en el cielo la nubes hacían corazones
que por raro que estuviera sólo nosotros los podíamos ver y sin
razón alguna solo con pensarlo podía hacer feliz a cualquier
persona amada.
Fue así
que con todos los sueños de una niña y los cuentos de hadas y
princesas que papá me contaba, vi un día a mi príncipe azul o
bueno al que pensé que era el hombre que siempre soñé, el que toda
niña sueña y sin duda en un instante, tratando de negarlo y
rechazarlo, me enamore. ¿Quién no se enamoraría de él? El color
de sus ojos era como el amanecer del sol, su cabello daba un efecto
de olas de mar y sus labios eran unos malvaviscos rosados que sin
duda dejaban ver lo inocente de su cara
Al
llegar de la escuela, esa tarde se encontraba sentado en la baqueta,
al verme de inmediato se puso colorado fue ahí donde mis corazón
sintió una especie de choque eléctrico en mi corazón. Fueron
varias las ocasiones las que paso eso hasta que un día con la
intención de conocerlo y saber quién era, le pregunte su nombre, me
dijo que se llamaba Esteban, de inmediato me pidió mis datos, me
hablaba día, tarde y noche, nunca nos cansamos ni nos aburrimos, yo
me sentía como en un viaje a otro planeta, podía sentir como
caminábamos entre las nubes en forma de corazón y sentir sin
ninguna dificultad el frio rosando mis pequeños pómulos.
Una
noche de esas en que sientes que tu corazón se quiere salir de tu
cuerpo y buscar a la persona amada, decirle lo que sientes a besos,
llamó a la puerta de mi pequeño reino y llego el momento que tanto
espere por mucho tiempo, podía decir que desde la primera vez que lo
vi. Llame a mi amiga Lily y le conté todo lo que sentía, durante mi
platica por un momento sentí subir al cielo. De repente escuche
mucho alboroto fuera de casa y cuando salí por mi balcón él estaba
ahí mucho más guapo, mucho más especial, escuche varias voces,
pero al fondo de ese lugar alcance a oír lo siguiente: me gustas
desde la primera vez que te vi y quería preguntarte si, si, si ¿te
gustaría andar conmigo? De prisa y muy segura de mi le conteste que
a mí también me gustaba desde hace mucho tiempo y que me encantaría
andar con él. Y así inicie un nueva etapa de mi vida y sin
imaginarlo entregue toda mi alma por él, no puedo mentirles tuve
momentos increíbles, único, que sólo una vez se viven, pero a
pesar de sentirme en las nubes, había algo que no me gustaba de él,
tal vez por ser un príncipe era solicitado en otros reinos y él no
solo pensaba en mí. Y en ese momento me di cuenta que mi gran cuento
de hadas solo que había creado en mi corazón, no era del todo
sincero, no era tan cierto y que no podemos vivir de ilusiones porque
a la larga mis ilusiones con él se fueron rompiendo y al mismo
tiempo mi corazón se rompió con ellas.
El mundo
que había creado para mi cuento se rompió poco a poco, llore tanto
que me podría comparar con las nubes cuando ya no soportan el peso
del agua y ocasionan tormentas, sentía que aquellas tormentas me
ahogarían en algún momento. Durante esos momentos mi madre no
entendía lo que pasaba ya que nunca había experimentado tal caso
conmigo, pero sin que ella supiera sabía que dentro de ella un ángel
venía con miles de alegrías a mi pequeño mundo en el cual no podía
estar ni un minuto más. En esos momentos lo que tan solo pedía es
que mi padre apareciera sentado en mi cama como solía hacerlo y
mientras mi pensamiento se fugaba en los recuerdos me acordé de lo
que un día me dijo... “Tú eres una princesa y tienes el poder de
cambiar todo lo que tú quieras con tan solo pedirlo”... es
increíble como una persona puede cambiar y dar un giro a tu vida de
todo lo malo, también a una pizca de lo bueno y esa noche tratando
de hacer tarea me quede dormida en el sofá y vi a mi padre, me
explico mucha cosas y me hizo reflexionar sobre los actos de los
seres humanos.
Le conté
lo que había ocurrido y a mi suplicas me respondió que el amor es
la mejor experiencia que el ser humano experimenta, lo normal es
equivocarse pero lo anormal seria equivocarse y volver a caer en lo
mismo. Y cuando abrí mis ojos pude entender que estaba llena de amor
y que no valía la pena sufrir por ello.
Con el
paso del tiempo me fui viendo oportunidades para todo y mi pequeño
mucho en verdad fue increíble, aprendí de los errores y me case con
una persona maravillosa. Los dos viajamos por todo el mundo y nos
hicimos cada vez más uno solo aprendiendo a disfrutar lo hermoso de
la vida. Tenemos una hermosa familia, mi madre tuvo gemelos y nos
expandimos, mis hijos ya son grandes y mis nietas encantadoras cuando
existe algún tipo de mundo no correcto mi esposo y yo vamos
mostrándoles el camino donde es mejor ir y cuando necesitan algo ahí
estamos siempre para ellas recordándoles a todas un sentimiento
especial.
Autor:
Santiago Mesinas Michelle Estefania.
Editor:
Chávez Mateo Jazmín Susana
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