LA ZORRA, LA MARIPOSA Y LA ABEJA
Amayrani Asunción Reyes Cruz
Estaba la mariposa un día en la escuela con su
amiga la zorra, comían en la hora del recreo;
cuando la zorra muy
angustiada dijo “mi desayuno lo he
olvidado en mi casa” la Mariposa al ver como estaba su amiga la Zorra le dijo
“amiga no te preocupes, toma de mi desayuno”
la Zorra no dijo nada y empezó a comer. Tiempo después esto se fue
haciendo más común la Zorra tomaba
cuanta cosa quería de las pertenencias de la mariposa y ésta no decía nada
porque pensaba “es mi amiga de seguro lo hace porque confía en mi”. La Mariposa
estaba cegada y tenía plena confianza es su amiga porque en realidad ella no
sabía cómo era. Llegó un día cuando la Mariposa y la Zorra iban de camino a comprar
cuando la Mariposa notó que le hacía falta dinero y le preguntó a la Zorra si
lo había tomado a la cual ésta respondió “no amiga, si hubiera tomado algo te
lo diría” la Mariposa dijo “tienes razón a lo mejor lo olvidé en mi casa” así
fueron pasando varios días. Estaban trabajando cuando de pronto la Mariposa
quiso ir por su memoria para guardar su archivo y no la encontró, pero esta
estaba segura de que si la había llevado, empezó a preocuparse porque desde
hace semanas sus cosas iban desapareciendo. La maestra dejó un trabajo en equipo, la Mariposa y la Zorra
estuvieron juntas como siempre, la Zorra empezó a hablar de su familia decía
“Yo no tengo mamá, ella me abandonó desde que nací, vivo con mi tía que me
trata mal y duermo en un cuarto de un metro
por un metro” la Mariposa preocupada por lo que le estaba pasando a su
amiga decidió un día ir a la casa de esta. Tocó la puerta y la señora abeja le
abrió “Hola, ¿te puedo ayudar en algo?”
la Mariposa respondió “¿Aquí vive la
zorra? Y la abeja respondió “ Si aquí vive yo soy su madre” la Mariposa sin
decir nada se sorprendió y pasó a la sala, enseguida la Zorra bajó estaba
nerviosa, la Mariposa no entendía nada y pidió ir al cuarto de la Zorra, ésta
no tuvo más que aceptar y llevarla, cuando entraron la Mariposa se llevó una
gran sorpresa no era como lo había descrito la zorra, su cuarto era más grande
de lo que ella había dicho la Mariposa comenzó a pasearse por el lugar y sin
querer encontró guardadas varias cosas que eran de ella y antes habían comenzado
a desaparecer, la Mariposa dijo “ Pensé que eras mi amiga” la Zorra no dijo
ninguna palabra , la Mariposa Salió de ahí muy triste y decepcionada. Pero con
una gran lección.
Moraleja:
No confíes tanto, antes de conocer a las
personas.
EDITORA AMAYRANI
ASUNCIÓN REYES CRUZ.
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