domingo, 17 de noviembre de 2013

LA ESCUELA INUNDADA

LA ESCUELA INUNDADA
Jessica Cecilia Branco Méndez

Hace varios años atrás como cada septiembre, yo me encontraba en la escuela con todos mis amigos, parecía ser un día normal hasta que…
-          Todos tenemos que salir de aquí –dijo Fabián el conejo, quien era mi maestro favorito.
Todos comenzaron a murmurar y especular de qué se trataba todo eso.
-          ¿Que estará pasando? ¿Por qué nos tenemos que ir? –pregunto Mariana la rana, pero a decir verdad nadie sabía que pasaba.
Todos nos preguntábamos lo mismo pero nadie nos daba respuesta. Como éramos unos niños con gran imaginación pensamos miles de cosas, todas demasiado trágicas.
-Moriré demasiado joven –grito desesperado el pequeño zorro.
-Creo que todos debemos calmarnos y esperar a lo que tengan que decirnos –les dije para tranquilizarlos.
-No intentes calmarnos, tú que vas a saber gato –me dijo el zorro.
Después de muchas discusiones por fin volvió a aparecer el maestro Fabián.
-Todos mantengan la calma, se irán a sus casas debido a que habrá una gran inundación y acabara con toda la escuela, en el transcurso de la semana, les avisaremos que haremos.
De inmediato todos entraron en pánico preguntándose qué pasaría con su escuela.
Al otro día recibí una llamada de Mariana la rana.
-¡Tienes que comprar el periódico! –Me dijo con su tono mandón de siempre – ¡La escuela está destrozada y parece una enorme alberca!

-Ok lo comprare, gracias por informarme.
Así pasaron los días hasta que recibí una llamada del conejo Fabián.
-Un amable búho al que le interesa su educación ha dado una donación para que la escuela se componga y ustedes puedan volver a clases.
-¡Eso es increíble! Debería haber más personas como él –dije emocionado.
Todos pudimos volver a la escuela y continuar con nuestra educación normal gracias a ese búho, de quien no sabíamos nada y él tampoco sabía nada de nosotros pero aun así nos ayudó, nos dio una oportunidad, y le  agradeceré siempre.

Moraleja: Hay que ayudar a los demás sin esperar nada a cambio o sin conocerlos del todo, solo hay que confiar en ellos y esperar que con la oportunidad que les das puedan hacer algo bueno.

EDITORA AMAYRANI ASUNCIÓN REYES CRUZ.

No hay comentarios:

Publicar un comentario