Mi abuelo y yo
Hace 10 años, se decía que un solitario pueblo era fantasma porque la gente no lo habitaba. Era en ese pueblo donde miles de familias habían muerto por un tipo de brujas que salían todas las noches y se llevaban a los niños, las familias se volvían completamente locas y se mataban.
Una noche llego una familia al pueblo compuesta por 4 integrantes: papá, mamá, un niño pequeño de 4 años y su hermana mayor de 7. Llegaron a habitar una casa en el centro del pueblo, esta tenía una vista un tanto espantosa, pero la señora pensó que con unos pequeños arreglos quedaba de maravilla. Pasaron un par de años para que esta quedara perfecta, mientras la señora arreglaba la casa encontraba muchas cosas raras dentro, desde pequeños juguetes rotos en mil pedazos hasta ropa con sangre y notas que decían “hoy es el día”, “me quiero ir a otro lado y jugar” o cosas mucho más extrañas, ella trataba de no hacer caso.
Pero un día el pequeño Axel estaba solo sentado en una esquina del cuarto cantando y platicando, su mama lo fue a ver y le pareció demasiado raro porque su hijo le dijo que estaba platicando con su abuelito, ella pensó que era su amigo imaginario pero era demasiado raro, el niño tenía un perro, se llamaba Popeye, Popeye siempre se alborotaba cuando estaba con el pequeño Axel y siempre trataba de morder algo pero nunca se veía que era.
Una noche Axel salió al patio, estaba parado en un charco y dijo que ya se iba, que se iría a vivir con su abuelo y que quería ir a jugar con sus demás amiguitos que habían ido por él. Mientras él estaba ahí sus papas no podía hacer nada solo veían como el pequeño se iba metiendo cada vez más al charco, hundiéndose y como una sorpréndete luz salía de ahí.
Fue así como pudieron ver al espíritu quien realmente no era su abuelo sino un señor de mayor edad que había muerto en esa casa esperando a su nieto.
Autor: Jazmín Susana Chávez Mateo.
Editor: Abril Hernández Espinoza.
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