sábado, 9 de noviembre de 2013

La niña de la casa embrujada 
Cuenta la leyenda que una pareja de jóvenes esposos y su hija estaban construyendo una casa a las afueras de una ciudad, la casa estaba casi por concluir y ellos iban a ver los avances cada fin de semana, la niña estaba muy emocionada porque iban a tener una casa nueva y enorme en la cual podría jugar mucho. 
En una de sus visitas semanales la niña subió al segundo piso para elegir cuál sería su habitación, sus papás le dijeron que tuviera cuidado porque las escaleras aun no estaban terminadas, y parecían un enorme hoyo sin los barandales  alrededor, la niña prometió tener cuidado y subió. Estuvo dando vueltas y corriendo por el piso de arriba, hasta que se cansó y se asomó por el hoyo de las escaleras para saludar a sus papás, pero perdió el equilibrio y cayó, sus papás que no estaban atentos a la niña escucharon los gritos y  corrieron hacia ella pero era demasiado tarde, la caída había sido demasiado para la niña y murió al instante.
Después de eso la pareja no pudo soportar el dolor de haber perdido a su hija y tenían constantes pesadillas. Una noche entre sus pesadillas soñaron que la niña los llamaba, así que se pararon y la siguieron hasta la casa que había quedado inconclusa después de su muerte, ahí los dos se suicidaron por su hija y encontraron los cuerpos algunos días después.
Por muchos años nadie quiso comprar la casa por miedo a todo lo que contaban sobre ella, hasta que otro matrimonio la compro. Todas las noches escuchaban ruidos y voces, les aterraban demasiado y su pequeño hijo de 4 años tenía constantes pesadillas con la niña que había muerto ahí; decidieron vender la casa y aunque les costó trabajo encontrar un comprador al fin encontraron uno. Eran unos jóvenes, hicieron todas las modificaciones necesarias, les tomo un poco de tiempo pero al fin lo lograron. 
Para el día de la inauguración habían invitado a muchas personas, se suponía que estaría llena, y así fue, asistieron personas de diferentes edades, por ser la inauguración hicieron una fiesta de disfraces 
Cuando ya era tarde y quedaban pocas personas, uno de los jóvenes, camino hasta un barranco que había cerca y se tiró, al igual que la niña, murió al instante. Desde entonces nadie se ha atrevido a entrar a la casa, menos  comprarla.

Autor: Jessica Cecilia Blanco Méndez.
Editor: Abril Hernández Espinoza.

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